La hija del guerrillero y la loca es la poderosa memoria de una niña exiliada en la Ciudad de México a causa de la guerra en su país natal.
En esta historia real, Saia Vergara Jaime —actual viceministra de Cultura en Colombia—, le da voz a la niña que fue y, a través de un lenguaje que apenas atina a nombrar el mundo, nos va contando lo que ocurre en el corazón y en la cotidianidad, siempre atravesada por la incertidumbre del exilio. En el relato infantil se cuelan la voz de la adulta que consuela a la niña y la de la mujer en duelo que dialoga con su padre fallecido sobre la historia que les tocó vivir. ¿Cómo se puede reconstruir la vida a miles de kilómetros de los amores y los sueños? ¿Cómo atravesar el dolor de la pérdida de la figura paterna?
Párrafo a párrafo, vamos conociendo lo que pasaron en nuestro país miles y miles de expulsados iberoamericanos, las esperanzas que les mantuvieron y las ternuras con que iluminaron —y todavía iluminan— a nuestra patria.











